Guía práctica · Categoría: Manicura y uñas. Desde el 1 de septiembre de 2025, la Unión Europea prohíbe usar TPO en cosméticos, y eso afecta de lleno a los esmaltes semipermanentes y geles de uñas que se curan con lámpara. Si tienes frascos en casa, vas a comprar un kit o simplemente quieres saber qué estás aplicando, esta guía te explica qué es el TPO, qué dice exactamente la norma, cómo localizarlo en la etiqueta y qué hacer si lo encuentras. No pretende alarmar ni sustituir el consejo de un profesional sanitario: se trata de leer bien el envase y decidir con información.
Qué es el TPO y por qué se ha prohibido
TPO es la abreviatura de Trimethylbenzoyl diphenylphosphine oxide, un fotoiniciador: el componente que reacciona con la luz de la lámpara y hace que el esmalte o el gel pasen de líquido a sólido. Durante años fue habitual en sistemas de uñas porque cura rápido y de forma uniforme. Hasta 2025 estaba autorizado para uso profesional en uñas artificiales con una concentración máxima del 5 %.
Ese permiso cambió cuando el TPO se clasificó como sustancia CMR de categoría 1B, en concreto como tóxico para la reproducción. La normativa europea de cosméticos no permite usar sustancias con esa clasificación salvo que alguien solicite y obtenga una excepción, y nadie la pidió para el TPO. Por eso el Reglamento (UE) 2025/877 lo pasó a la lista de sustancias prohibidas. La misma norma prohíbe también el DMPT (N,N-dimetil-p-toluidina), otro componente que se usaba para endurecer algunos productos de uñas.
Qué dice exactamente la norma (y qué no)
Según las preguntas y respuestas publicadas por la Comisión Europea, desde el 1 de septiembre de 2025 no se pueden vender ni regalar productos cosméticos que contengan TPO dentro de una actividad comercial, aunque se hubieran fabricado o comprado antes. No hay periodo para agotar existencias. Esto incluye tiendas, distribuidores y también a profesionales: un centro de uñas no puede aplicar estos productos a sus clientes, aunque los tuviera en el almacén.
Lo que la norma no regula de forma específica es el uso doméstico de un frasco que ya tengas en casa. Está pensada para la venta y el uso profesional. Aun así, el motivo de la prohibición es proteger la salud, así que lo prudente es tratar ese frasco como un producto que ya no debería usarse.
Que un producto se comprara antes de septiembre de 2025 no lo hace conforme: la prohibición afecta a todo lo que se vende o se aplica desde esa fecha.
Cómo buscar el TPO en la etiqueta
Los cosméticos que se venden en la Unión Europea deben indicar sus ingredientes con la nomenclatura INCI, normalmente en el envase exterior o en la caja. En esmaltes pequeños, la lista puede estar en una etiqueta despegable, en un prospecto o en la caja del kit. Busca estos dos nombres:
- Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide: es el TPO. A veces aparece abreviado o con variaciones de mayúsculas.
- Dimethyltolylamine: es el nombre INCI del DMPT.
Si no encuentras la lista de ingredientes por ningún lado, desconfía: un cosmético vendido en España debe llevarla. Puedes pedírsela a la marca o al vendedor antes de usarlo. Ten especial cuidado con los productos de vendedores de fuera de la Unión Europea en plataformas online, porque no siempre cumplen la normativa europea. Si te cuesta interpretar una lista de ingredientes, tienes nuestra guía para leer la etiqueta de un cosmético sin caer en promesas.
Muchas marcas destacan ahora «TPO free» o «sin TPO» en el envase. Es una pista útil, pero lo que manda es la lista INCI: compruébala igualmente, porque el reclamo no dice nada sobre el resto de componentes.
Si ya tienes esmaltes con TPO en casa
- Deja de usarlos. Aunque la norma se centre en la venta y el uso profesional, no tiene sentido seguir aplicando una sustancia que se ha prohibido por motivos de salud.
- No los regales ni los vendas de segunda mano: venderlos o regalarlos como actividad comercial está prohibido, y pasarlos a otra persona solo traslada el problema.
- No los tires por el desagüe. Los restos de esmaltes, geles y productos químicos se llevan al punto limpio de tu municipio. Consulta en tu ayuntamiento cómo recogen este tipo de residuos.
- Revisa también los productos de capa base, top coat y constructores del mismo sistema: el TPO no solo aparecía en los colores.
- Si tienes una manicura puesta, no hace falta arrancarla. Retírala con cuidado cuando toque, siguiendo nuestra guía para quitar el esmalte semipermanente sin dañar tus uñas.
¿Cambia algo con tu lámpara?
Puede cambiar. Las fórmulas sin TPO usan otros fotoiniciadores, y cada uno reacciona mejor a determinadas longitudes de onda. Por eso es importante que mires qué tipo de lámpara y qué tiempos de curado indica el fabricante de tu nuevo esmalte, y que no copies los tiempos que usabas con el anterior. Si una capa queda blanda, pegajosa por dentro o se arruga, no la compenses alargando el curado sin más: revisa la compatibilidad entre esmalte y lámpara y aplica capas más finas.
Las lámparas UV/LED que emiten en dos longitudes de onda (365 y 405 nm) cubren más fórmulas, así que suelen ser la opción más versátil si cambias de marca. Si estás pensando en renovar la tuya, te explicamos cómo elegir una lámpara LED o UV/LED para uñas y comparamos modelos actuales en nuestra review de las mejores lámparas de uñas LED/UV para semipermanente.
Errores comunes
- Fiarse solo del reclamo «sin TPO»: compruébalo en la lista INCI.
- Pensar que «comprado antes de la prohibición» significa «permitido»: la norma no tiene periodo de agotamiento de existencias.
- Comprar kits muy baratos de vendedores sin datos de contacto en la UE y sin lista de ingredientes.
- Mezclar productos de sistemas distintos sin comprobar que se curan con la misma lámpara y los mismos tiempos.
- Alargar los tiempos de lámpara «por si acaso» cuando un esmalte nuevo no endurece bien.
- Aplicar producto sobre la piel o la cutícula: con o sin TPO, el contacto repetido con geles sin curar puede causar irritación o alergia.
Checklist antes de comprar un esmalte semipermanente
- ¿Tiene lista de ingredientes INCI visible en el envase, la caja o la ficha del producto?
- ¿Aparecen Trimethylbenzoyl Diphenylphosphine Oxide o Dimethyltolylamine? Si es así, descártalo.
- ¿Indica la marca o el responsable del producto con una dirección en la Unión Europea?
- ¿Dice qué tipo de lámpara necesita y cuánto tiempo de curado por capa?
- ¿Tu lámpara es compatible con esas indicaciones?
Cuándo consultar a un profesional
Si después de una manicura notas enrojecimiento, picor, hinchazón, ampollas o dolor alrededor de las uñas o en la piel que ha estado en contacto con el producto, deja de usarlo y consulta a un profesional sanitario. Las reacciones a los productos de uñas pueden aparecer aunque lleves tiempo usándolos sin problemas, y no conviene tapar una reacción con otra capa de producto.
Además, puedes comunicar el efecto no deseado al Sistema Español de Cosmetovigilancia a través del portal de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que tiene un formulario específico para la ciudadanía. Esas notificaciones ayudan a detectar productos problemáticos. Para más información sobre la prohibición, la OCU también ha publicado una explicación para consumidores.
Si estás empezando con la manicura en casa, sigue con nuestra guía para hacer la manicura semipermanente paso a paso. Encontrarás más contenidos en la sección de Manicura y uñas.
Revisado en octubre de 2026 con el Reglamento (UE) 2025/877 y las preguntas y respuestas de la Comisión Europea. Esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.